Generalmente siempre nos preguntamos a la hora de hacer un viaje: ¿Qué es lo que puedo hacer? ¿Por qué nunca se nos ocurre pensar en esas cosas que no deberíamos hacer cuando visitamos un nuevo lugar… Creo que de alguna forma eso nos haría unos viajeros más conscientes, más respetuosos y más responsables…
Hay una frase que me encantó de uno de los Podcast de la National Geographic: “Viajar es tan lindo que uno llega a casa a preparar su próxima viaje”, y realmente creo que es una de las formas más bonitas de desaprender y reconectarnos, sin embargo, no podemos olvidar que no hay una sola cara de la moneda.
Cuando viajamos pensamos en nuestro disfrute y bienestar, y es propio y comprensible que esto pase, no obstante, olvidamos que al viajar “somos invitados en la cultura del otro”, y esto acarrea cierta responsabilidad.
No llegamos a lugares deshabitados, llegamos a comunidades que permanecen dentro de un territorio y que son quiénes le dan identidad y sentido a lo que justo queremos conocer y apreciar, entonces; ¿Por qué olvidamos que ellos están ahí?, Que hay reglas…Que la vida y la cotidianidad transcurren mientras tú construyes nuevos recuerdos y experiencias, y que la fiesta no incluye a una comunidad que descansa para comenzar un nuevo día en su quehacer diario.
Ser un visitante consciente, significa tener la capacidad de leer la cotidianidad de ese lugar, de observar cómo se mueve la gente, de vivir una experiencia que va ligada justamente a esa cultura que te abre las puertas. Es por ello que siento que no debemos obviar la otra cara de la moneda, la cara de la gente que habita éste Pueblo tan bonito: Jardín Antioquia, y también de todos los otros tantos pueblos que conforman el PAÍS DE LA BELLEZA, nuestra amada Colombia.
Es hora entonces de resolver el interrogante: ¿Qué no deberías hacer cuando nos visites? Y aquí viene…
- No dejes ni arrojes basuras en los lugares que visitas, no se trata de quién te ve, sino de que cuides de los escenarios que justo estás visitando.
- Respeta la idiosincrasia, costumbres y creencias, recuerda que somos un país multicultural, y que no se trata de imponer sino de tomar lo mejor de cada comunidad.
- Acata las recomendaciones y normas establecidas, pues están hechas para cuidar de visitantes y no visitantes.
- En relación con los servicios hoteleros, te recomendamos reservar con anticipación, pues no olvides que somos uno de los pueblos más bonitos de Antioquia.
- En las noches disfruta de los escenarios dispuestos para la música y el compartir, sin embargo, cuando te desplaces no grites como loco, pues la comunidad descansa y el silencio también es oportuno.
- Respeta, aprende y vive con tranquilidad cada una de las experiencias que elijas, sin olvidar que lo más importante es cuidar de tu seguridad, por eso elige empresas que velen por tu bienestar mientras tú disfrutas.
Seamos más empáticos, más cercanos, más responsables y cuidemos no solo del planeta sino también de otros, estoy convencida que el mundo puede ser más bonito si hacemos parte del cambio que queremos y que muy pocas veces nos atrevemos a vivir. No olvides que viajar es crecer, así que, ¡viaja con propósito!